Review del Motorola One: un gama media competitivo con Android One

Llevamos varias semanas probando al milímetro todas las funcionales del Motorola One, un dispositivo con el que la compañía con sede en california quiere recuperar su puesto en el sector de smartphones. Para ello, ha decidido apostar por un gama media bastante correcto que salió al mercado por un precio de 299 euros pero que ahora puede encontrarse en la tienda oficial por un total de 219 euros. Motorola quiere hacerse un hueco entre los móviles chinos con un Motorola One que llega a un precio un poco elevado.

Nosotros hemos podido probarlo durante varios días, y las primeras impresiones sobre el Motorola One no son negativas. La incorporación de este modelo al programa Android One de Google se muestra como uno de los puntos fuertes de un dispositivo que va a dar que hablar en el mercado. La llegada constante de actualizaciones que ofrece este programa se muestra como un buen incentivo. Todo ello, acompañado de unas especificaciones correctas y una buena estética convierten a este Motorola One en uno de los rivales de Xiaomi o Huawei en la gama media. A continuación, te dejamos con todo lo bueno y lo malo de este dispositivo, los fallos más habituales y los factores a tener en cuenta, para que puedas conocer todos y cada uno de los detalles del Motorola One.


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Un diseño en el que el protagonista es el cristal

El plástico y el metal se muestran como dos materiales cada vez menos utilizados en móviles que no pertenezcan a la gama de entrada. Ahora es el momento en el que el vidrio y el cristal adquieren todo el protagonismo generando un diseño mucho más premium aporta a los dispositivos un aire distinguido. Es el caso del Motorola One, un smartphone fabricado en cristal con una pantalla ligeramente curvada en los bordes y unos marcos metálicos cromados que acaban de confirmar un bonito diseño.

En lo que se refiere a la pantalla, el Motorola One cuenta con un panel de 5,9 pulgadas en el que destaca una gigantesca muesca y que cuenta con la protección de la tecnología Gorilla Glass de Corning. Se trata de una pantalla novedosa para la gama media de Motorola que consigue generar unas dimensiones de 150 x 72 x 7,97 milímetros y 197 gramos de peso. Ni demasiado ancho, ni demasiado pesado, por lo que se convierte en un smartphone bastante cómodo en la mano con el plus de incluir unos marcos muy ajustados. Un teléfono equilibrado que, debido a su tamaño, no puede utilizarse con una única mano pero que no llega a convertirse en uno de esos móviles gigantescos que superan las 6 pulgadas.

Si hablamos de la parte trasera, el Motorola One cuenta con un sensor de huellas dactilares, bastante rápido, localizado en la parte superior central del dispositivo en el que puede apreciarse, como viene siendo habitual, el logotipo de la compañía. Es importante destacar que el agarre no es el mejor. En algunas ocasiones, el dispositivo tiende a resbalarse en superficies lisas. Aunque las cámaras traseras sobresalen un poco y eso hace que la sujeción pueda ser mejor.

Un smartphone en el que la parte lateral derecha está reservada para los botones de volumen y encendido y donde podemos encontrar el altavoz principal localizado en la parte inferior junto al conector USB tipo C, mientras que el Jack de auriculares se sitúa en la sección superior. Un rasgo bastante incómodo, aunque es cuestión de gustos. Por último, la parte derecha incluye una ranura con capacidad para dos tarjetas SIM y una MircroSD.

Pantalla LCD de calidad y una resolución bastante mejorable

El Motorola One cuenta con una pantalla Max Vision LCD de 5,9 pulgadas con relación de aspecto 19:9 y resolución HD+ (287 ppi) que no llega a igualar la calidad de sus competiciones. Lo más normal es que un dispositivo de este precio hubiera llegado con una resolución FullHD+. Aunque los paneles LCD suelen ser criticados por la calidad de sus negros, cabe destacar que esto no ocurre en modelos como el Motorola One. Eso sí, la llegada del notch ha sido imparable, y la compañía en propiedad de Lenovo no ha podido resistirse a la tendencia. Otra moda que es más aceptada, es la de la ausencia de marcos y aquí el Motorola One cumple con los requisitos.

El nuevo gama media de Motorola no tendrá la mejor resolución, ni el mejor rango de colores, sin embargo, se muestra al mundo con una pantalla bastante equilibrada que se adapta perfectamente a los ajustes predeterminados por el programa Android One. El brillo es bueno, aunque en algunas ocasiones haría falta un poco más de potencia si lo utilizamos a la luz del sol, y los colores están algo saturados, pero no se puede pedir mucho más por un móvil de menos de 300 euros. Aunque destaca un aspecto positivo: la luz nocturna. Por medio de este modo, la pantalla se teñirá de colores amarronados y anaranjados que nos permiten mejorar la lectura y conseguir que la vista descanse de tanto brillo.

En general, el Motorola One cuenta con una pantalla correcta que incluye dos únicos inconvenientes: un brillo un poco más potente para poder visualizar bien el panel en condiciones de luz solar, y una resolución inferior introducida que tiene la finalidad de mejorar la vida útil de la batería pero que deja al dispositivo por debajo de la competencia. La resolución FulHD+ hubiera sido la mejor decisión.

Potencia estándar de la gama media con un Snapdragon 625

La gama media y el Snapdragon 625 de Qualcomm siempre han ido unidos de la mano durante los últimos años, y es esta misma configuración la que incluye el Motorola One. No obstante, la llegada de nuevos chipset ha dejado un poco anticuado a un procesador fabricado en 14 nanómetros que aún puede correr bastante bien entre las aplicaciones más populares. La clave del Motorola One reside en un sistema que es capaz de hacer fluido al terminal en todo momento. Es decir, parece que el smartphone basa su rendimiento en un chip superior, algo que es de agradecer de parte de los usuarios y que tiene mucho que ver con el programa Android One.

Cabe destacar que dicha fluidez es posible gracias al acompañamiento de 4 GB de RAM, una subida realmente importante que permite al teléfono afrontar las aplicaciones más pesadas. Asimismo, la baja resolución de la pantalla ayuda a que todo vaya mucho más rápido en las apps tradicionales, el gran fallo se presenta cuando aparecen los juegos. Acceder a videojuegos con el Motorola One puede resultar sorprendente en un principio. Sin embargo, a medida que va avanzando la partida comienzan a aparecer los típicos tirones y algunos rastros de lag que son perfectamente entendibles con el Snapdragon 625 y la GPU Adreno 506.

En general, el Motorola One funciona bastante bien en todo lo que se refiere al uso diario en el que la multitarea no tiene muchas pegas a nivel de fluidez. Sin embargo, cuando llega el momento de apretar un poco las cuerdas al terminal con juegos o aplicaciones en las que se manejen muchos datos, aparecen las deficiencias de un procesador un poco anticuado. En nuestra opinión, hubiera sido más adecuado incluir un chip como el Snapdragon 660.

Una cámara competitiva con algunos inconvenientes

La fotografía se ha convertido en uno de los aspectos principales a la hora de adquirir un móvil. Hoy en día, las grandes marcas tienen claro que fabricar un móvil sin una buena cámara es un auténtico suicidio a nivel empresarial. Los sensores se multiplican y la calidad de los mismos es cada vez mayor, una tendencia que ha llegado para quedarse a la gama media. En este caso, el Motorola One incluye un sistema fotográfico dual que puede competir con el resto de dispositivos en el que aparecen todas las novedades: desenfoque, efecto Bokeh y modo HDR.

No se puede decir que el nuevo Motorola se haga famoso por la cámara, pero sí es aceptable comentar que su sistema fotográfico no tiene muchas pegas. Estamos hablando de un módulo trasero de 13 + 2 megapíxeles que se muestra como una configuración bastante recurrente en la gama media. Está claro que la resolución no es la mejor, y el segundo sensor solo se encarga de realizar la lectura de profundidad con la finalidad de que el dispositivo pueda realizar su trabajo con la mayor información posible. La cámara del Motorola One deja a un lado el zoom óptico y todo lo relacionado con los sensores secundarios más potentes para ofrecer una fotografía correcta que tendría que ser mejor por el precio al que está.

El gran problema de la cámara puede apreciarse, como era de esperar, cuando las condiciones de luz son bajas. Recordemos que estamos hablando de un teléfono de gama media, por lo que no se le puede pedir la calidad del OnePlus 6T o el Huwei Mate 20 en este aspecto. Con la caída de la noche aparece el ruido y unas mayores posibilidades para que la fotografía quede desenfocada. La velocidad de obturación también se ve afectada y el smartphone tiene problemas para captar una fotografía en buenas condiciones, algo completamente entendible en la gama media. Aunque cabe destacar que el Motorola One se defiende mejor de lo que esperábamos en un principio en el apartado fotográfico.

Si hablamos de la cámara delantera, el Motorola One cuenta con un sensor de 8 megapíxeles que cuenta con el efecto Bokeh como uno de sus rasgos más característicos. Una configuración capaz de ofrecer un desenfoque selectivo, de una menor calidad de lo habitual, que también cuenta con modo Retrato.

Una batería de 3.000 mAh que aguanta gracias a Android One

La cifra de horas en pantalla de los usuarios cada día es más elevada. Por eso mucha gente busca un móvil cuya batería se adapte perfectamente a lo que cada uno desea y decide utilizar el móvil en todo momento. A primera vista, los 3.000 mAh de batería del Motorola One parece la opción más estándar. Asimismo, la baja resolución del panel delantero unida a la incorporación de Android One permiten conseguir un rendimiento más que correcto a la batería del Motorola One gracias a una buena optimización. En general, durante estas semanas podemos confirmar un uso de pantalla de entre seis y siete horas. Eso sí, en condiciones extremas como la utilización de videojuegos de forma continua o el uso de datos móviles la carga disminuye hasta las cinco horas en pantalla. Uno de los pocos gama media con 3.000 mAh que es capaz de resistir todo un día e incluso dejar batería para el día siguiente.

Otro de los aspectos destacados de la batería se basa en el sistema Turbo Power. Se trata del apartado de carga rápida de la compañía estadounidense que se muestra al mundo a un paso por delante del típico Quick Charge 3.0. A partir de las pruebas. hemos podido confirmar que el Motorola One puede cargarse por completo en poco más de 80 minutos. Es más, con 20 minutos de carga es capaz de alcanzar el 35/40% de su capacidad.

Un sonido normal y un sensor de huellas veloz

El sonido es cada vez más importante en el sector de la telefonía, y este es uno de los puntos menos positivos del Motorola One. La salida de auriculares es donde se nota más la presencia del sonido Dolby, sin embargo, el altavoz principal suele ofrecer algunos principios de distorsión y no se escucha todo lo alto que nos gustaría.  Eso sí, cuando nos ponemos los cascos la cosa cambia. El sonido se vuelve mucho más envolvente y es donde en realidad se nota la presencia del sistema Dolby.

En lo que al sensor de huellas se refiere, tenemos que decir que es bastante rápido. Incluso más de lo esperado. Un lector localizado en la parte trasera que ha mejorado mucho respecto a las versiones anteriores y que responde casi al instante a la hora de desbloquear el terminal. La posición también es importante para ofrecer un agarre adecuado y una disposición más rápida a la hora de acceder al terminal. En general, el Motorola One tiene un lector de huellas bastante correcto y por encima de la media de su gama.

Nuestra opinión sobre el Motorola One

La gama media se muestra al mundo como el sector en el que más competencia existe en el mercado actual. La llegada de algunos móviles chinos se muestra al mundo como una auténtica lucha de poder por conseguir el mejor dispositivo al mejor precio. Una contienda a la que se ha unido Motorola con su nuevo terminal. Sin embargo, existen algunos aspectos en los que se muestra algunos puntos por debajo de sus competidores.

En primer lugar, el procesador Qualcomm Snapdragon 625 se queda anticuado, algo que acaba notándose en las situaciones en las que se exige un mayor rendimiento. La resolución HD+ es otro de los aspectos negativos más destacados de un móvil que podría ser de los mejores a su precio si hubiera incluido la resolución Full HD+. La batería parece ser otro de los puntos débiles al tener solo 3.000 mAh de potencia, sin embargo, la buena optimización del terminal con la llegada de Android One consiguen que tanto la autonomía, como los demás problemas, estén mucho menos presentes.

Al Motorola One le faltan detalles, por eso está lejos de convertirse en uno de los gama media mejor valorados de la actualidad. Un smartphone sorprendente a nivel de rendimiento que tiene que mejorar en cámara y resolución pero que es completamente recomendable. Hablamos de un móvil equilibrado con algunos puntos débiles y cuyo precio puede verse reducido para intentar conseguir la mejor relación en torno a su calidad.


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Gonzalo Mendo

Redactor en Pro Android | Periodista. Amante de la tecnología con cierto gusto por el pequeño Androide verde. Me gusta escribir de todo lo relacionado con tecnología, cultura y curiosidades. Gran aficionado al deporte.

23/12/2018 16:00