Wiko-Robby

Hoy en día es difícil conocer todos los smartphones del mercado, puesto que cada vez hay más marcas -bien sean emergentes o ya consolidadas en el sector- que amplían cada poco tiempo su catálogo de dispositivos inteligentes. Una de las gamas que más ha sufrido un cambio abismal viendo sus límites dispersarse es la gama media. Muchas empresas saben el filón que implica tener terminales con una buena relación calidad-precio y apuestan por trabajar sobre esta línea, lo que se traduce finalmente para el comprador en un amplio abanico de posibilidades que muchas veces puede traducirse en confusión.


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Entre todas esas marcas que encontramos, se encuentra Wiko. La firma francesa se está haciendo un hueco en el sector de la tecnología móvil con unos terminales muy interesantes que destacan por varias de sus características. El nuevo Wiko Robby ha llegado a nosotros para que lo probemos y podamos ver el potencial de este phablet de 5.5 pulgadas.

Wiko Robby: un phablet con sonido 3D

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Lo primero que nos encontramos al tener delante este Wiko Robby es un terminal grande, con 5.5 pulgadas de pantalla y un diseño cuidado. Igual que muchos otros fabricantes, el diseño metálico de este Wiko Robby busca diferenciarse de otros terminales del mercado, con un acabado curvo que nos ha sorprendido por la facilidad de agarre que proporciona.

Otro aspecto que nos ha llamado la atención ha sido el poder quitar la tapa trasera al terminal, encontrando la posibilidad de extraer la batería, incluir dos tarjetas SIM y una microSD. Durante estos días que hemos estado probado este Wiko Robby, hemos visto cómo es un teléfono que trabaja fluido en tareas sencillas gracias a su 1 GB de RAM dedicado y su procesador de cuatro núcleos que corre a 1.3 GHz.

La interfaz resulta muy parecida a Android stock, con algunas mejoras y personalizaciones que ha incluido Wiko, como la posibilidad de ingresar gestos para abrir más rápidamente ciertas aplicaciones.

En cuanto lo relativo a sus cámaras, nos encontramos con una principal de 8 megapíxeles que cumple con lo básico, incluyendo dentro de la aplicación de la cámara nativa bastantes configuraciones y modos para sacar cada foto con la mejor configuración. La cámara frontal tiene 5 megapíxeles, y cuenta con un flash delantero que trabaja muy bien en condiciones de poca luminosidad, además de comportarse muy bien en momentos en los que no es necesario este.

Además, la batería ha sido otro aspecto que, de momento, nos está agradando mucho para esos 2.500 mAh que lleva este Wiko Robby.

En conclusión, este Wiko Robby deja buenas impresiones para las características y gama que puede ser la suya. Seguiremos haciendo uso de él para ver cómo se comporta con el tiempo y poder realizar un análisis más completo del terminal.


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