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En la gama alta podemos ver muchas batallas. Una de las más intensas hasta ahora ha sido la que tenían la mayoría de dispositivos con las pantallas, donde el mayor factor era la resolución. Es común ver pantallas 2K en la gama alta, donde no llegan a ser del todo necesarias a no ser que usemos un dispositivo de realidad virtual. Podemos ver como Huawei es una de las pocas que ha lanzado su buque insignia con una pantalla FullHD, además posiblemente OnePlus haga lo mismo con el nuevo terminal que tiene en la manga.


Test de resistencia del HTC 10, ¡en vídeo!


Pero las pantallas no es lo único por lo que rivalizan los fabricantes, ya que el diseño es uno de sus mayores preocupaciones. La mayoría del mercado global mira antes el diseño que las especificaciones y por esto las compañías tienen que estar en constante cambio, probando nuevos materiales y formas de adaptarlos a los dispositivos.

Piensa en las futuras caídas y lo que pueden ocasionar

Cuando nos compramos un terminal pocas veces pensamos en el grado de resistencia que tienen, cuando es uno de los factores más importantes, ya que si eres una persona patosa, puede condicionar que vayas con el teléfono hecho trizas o no. Hoy os planteamos un pequeño debate donde nosotros nos posicionamos claramente en un bando, el metal. 

Podemos ver como casi todos los dispositivos de gama alta cuentan con algo de metal en sus diseños y esto es muy positivo, pero muchos de ellos también tienen cristal en la parte trasera, algo que puso de moda Sony con su gama Z. Si alguna vez os habéis hecho la pregunta de qué resiste más, tirar una una olla al suelo y un vaso. Vosotros mismos os responderéis mientras recogéis los miles de cristales del suelo.

Por esto mismo, comprarse un terminal de cristal es una opción arriesgada a la hora de contar con el factor caída. Tener la parte trasera de cristal rota puede ser una de las cosas más feas que le puede pasar a un terminal, mientras que si un dispositivo de metal sufre una caída con la parte trasera, lo más posible es que se haga un pequeño rasguño sin importancia.

Por este motivo, creemos que los terminales de metal son mucho más resistentes que los de cristal, que son muy propensos a romperse.

¿Y tú qué piensas sobre este tema?