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Samsung está teniendo un año de luces y de sombras. Por una parte, su Galaxy S7 ha sido nombrado como el mejor terminal del año, con una gran cámara y diseño que han calado en los usuarios; así, este modelo se sitúa como el buque insignia en Android (que nos perdone Google Pixel).


Los nuevos Samsung Galaxy Note 7 ya se pueden comprar


Por otra parte, el Note 7 no le ha dado tantas alegrías a la compañía con las explosiones y todo el sistema de devoluciones y actualizaciones vía OTA que han tenido que realizar para reemplazar todos los teléfonos posibles. El otro día os contábamos cómo uno de estos Note 7 reemplazados explotó en un avión e hizo saltar todas las alarmas.

Samsung no se muestra preocupada

A pesar de todos estos males, parece que la compañía surcoreana no va a sufrir pérdidas respecto al pasado año. Todo apuntaba a que le iba a costar muchos millones de dólares todas estas devoluciones, pero según los datos Samsung ha aumentado un 5,5% sus beneficios respecto al año pasado en estas fechas, unos 7 mil millones de dólares de beneficio desde julio hasta el 30 de septiembre, casi nada.

Estos buenos datos financieros pueden deberse a la venta de memorias y pantallas AMOLED que Samsung hace a otras compañías (que no son pocas). Y recordemos toda la electrónica que vende la marca para el hogar, desde televisiones hasta aspiradoras. A largo plazo es cuando más puede sufrir la compañía si nadie quiere comprar el próximo Note. Lo que sí que parece claro es que los usuarios sí que van a querer comprar el sucesor del Galaxy S7.

Veremos si finalmente Samsung consigue superar este duro golpe y remonta la situación con sus Galaxy Note 7, un teléfono que ya está en la lista de terminales para olvidar y para aprender de los errores durante los próximos años. Solo nos queda esperar para ver si la marca cambiará el nombre a esta gama para no recordarles a los usuarios el fatídico terminal.

Fuente | Android Authority


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