El coche volador de Elon Musk es real: así es el impresionante Tesla Roadster
16 octubre, 2026
Tesla presentó en la madrugada de este viernes (hora peninsular) el Roadster de segunda generación, nueve años después del prototipo y con la producción fijada para 2028. El titular que circula es que «vuela», y solo es cierto en parte: en la base de SpaceX en McGregor (Texas) el coche subió una rampa hasta quedar boca abajo, saltó por encima de cinco Tesla y aterrizó girando sobre sí mismo. La clave es qué versión lo hace.
Tres versiones, y la que vuela no es para la calle
La Performance, la única que Tesla define como lista para carretera, tiene dos plazas, aerodinámica activa y ventiladores que la pegan al asfalto con más de 2 G en curva; según la marca, hace el 0-97 km/h en menos de 1,6 segundos. La Thrust añade propulsores traseros de gas frío, baja de 0,9 segundos y será una tirada limitada pensada para circuito.

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La que vuela es la Rocket: monoplaza, con diez toberas alrededor de la carrocería alimentadas por 600 litros de aire comprimido, menos de 0,59 segundos en el 0-97 km/h y venta solo por invitación. La web de Tesla indica que no está aprobada para vías públicas ni disponible en todas las regiones, y Musk admitió dudar de que sea legal en todas partes.
Más rápido que en 2017, pero con la mitad de autonomía
La aceleración supera lo prometido hace nueve años (1,9 segundos) incluso en la versión base. Casi todo lo demás retrocede: la autonomía pasa de unos 1.000 km a más de 480 km, la punta de más de 400 a más de 370 km/h y el formato 2+2 se queda en biplaza. Y no hay precio para ninguna versión.
Lo que sí hay es reserva: 50.000 dólares para la Performance (unos 850.000 pesos mexicanos al cambio) y 250.000 para la Thrust (cerca de 4,3 millones de pesos). En España, la señal que Tesla pedía hasta ahora era de 43.000 euros, y la marca no ha aclarado si cambia ni qué versiones venderá en Europa.
¿Merece la pena reservar?
En nuestra opinión, todavía no. La ingeniería es real y vistosa, pero lo visto es sobre todo un escaparate conjunto de Tesla y SpaceX. Con plazos incumplidos desde 2020 (solo este año la presentación pasó de abril a agosto y luego a octubre), 2028 es una previsión, no una fecha. Dejar 43.000 euros sin conocer el precio final exige mucha fe.