10 febrero, 2026

El calendario tecnológico de 2026 tiene una cita marcada en rojo, y aunque Samsung sigue guardando un silencio sepulcral, las filtraciones se han encargado de arruinar la sorpresa. Gracias a una filtración masiva proveniente de fuentes alemanas de altísima fiabilidad (WinFuture), hoy podemos poner sobre la mesa la radiografía completa de los Samsung Galaxy S26, S26 Plus y S26 Ultra.
A falta de que la marca envíe las invitaciones oficiales, todos los rumores apuntan al 25 de febrero como la fecha elegida para el Unpacked. Pero ya no hace falta esperar. Los datos filtrados confirman una estrategia continuista en lo estético, pero con decisiones internas que van a levantar ampollas, especialmente entre los usuarios europeos. La nueva protección Corning Gorilla Armor 2 y el salto a los 12 GB de RAM como estándar en toda la gama son las buenas noticias compartidas. Las malas (o polémicas) vienen cuando miramos el corazón de cada dispositivo por separado.
A continuación, analizamos al detalle cada uno de los integrantes de esta nueva familia, porque las diferencias este año van más allá del tamaño.

Empezamos por la puerta de entrada. El Galaxy S26 sigue siendo el bastión para aquellos que nos negamos a llevar un «ladrillo» en el bolsillo. Con una pantalla de 6,3 pulgadas Dynamic AMOLED 2X, Samsung promete mantener la excelencia en visualización con una tasa de refresco variable de 1 a 120 Hz. Es el móvil ergonómico por excelencia, pero este año trae una de cal y otra de arena.
La gran noticia es su autonomía. Tras años de quejas, Samsung ha logrado meter una batería de 4.300 mAh en este chasis compacto (frente a los 4.000 mAh de la generación anterior). Esto debería garantizar llegar al final del día con holgura. Sin embargo, aquí viene el jarro de agua fría: la filtración indica que la carga rápida se mantiene en unos 25W.
Para ser claros: pedir 999 euros por un teléfono en 2026 que tarda más de una hora en cargar es difícil de justificar, sobre todo cuando rivales en la gama media ofrecen 67W o más.
En cuanto al rendimiento, se confirman los temores para Europa. Este modelo montará el chip Exynos 2600. Aunque confiamos en que Samsung haya optimizado su procesador, la historia nos dice que suele estar un paso por detrás en eficiencia térmica respecto a Qualcomm. En fotografía, mantiene el sensor principal de 50 MP (f/1.8), pero ojo, porque se rumorea que las cámaras secundarias (teleobjetivo y gran angular) podrían tener una apertura menor, captando teóricamente menos luz que el S25.

Subimos un escalón para encontrarnos con el Galaxy S26 Plus. Históricamente, este es el modelo que ofrece el equilibrio perfecto: pantalla grande sin el peso ni el precio desorbitado del Ultra. Aquí nos topamos con un panel de 6,7 pulgadas que sube la resolución a QHD+, ideal para consumir series o jugar.
Al igual que su hermano menor, el modelo europeo cargará con el estigma del procesador Exynos 2600. Donde sí saca pecho frente al modelo base es en la gestión de energía. Su batería alcanza los 4.900 mAh —curiosamente se queda a 100 mAh de la cifra redonda de 5.000— y la carga rápida sube a los 45W. Sigue sin ser una velocidad de infarto, pero es mucho más digna que la del modelo base.
El sistema de cámaras es calcado al del S26 estándar: principal de 50 MP, gran angular de 12 MP y teleobjetivo de 10 MP con zoom 3x. Con un precio estimado de 1.269 euros, el S26 Plus se enfrenta a un problema de identidad: es un teléfono excelente, pero por ese precio, muchos usuarios podrían mirar de reojo al modelo Ultra, o incluso a la competencia, buscando ese procesador Snapdragon que aquí se nos niega.

Llegamos al plato fuerte. El Galaxy S26 Ultra es la demostración de fuerza de Samsung y, este año más que nunca, se distancia de sus hermanos. La razón principal tiene nombre propio: Snapdragon 8 Elite Gen 5. Según la filtración, el modelo Ultra será el único que monte el chip de Qualcomm a nivel global. Esto garantiza la máxima potencia bruta, mejor procesamiento de imagen y, sobre todo, una eficiencia energética superior.
Su pantalla crece hasta las 6,9 pulgadas, convirtiéndolo en un gigante multimedia. Pero donde el Ultra justifica su etiqueta de precio (desde 1.469 euros) es en la fotografía. Monta un sensor principal de 200 MP con una apertura f/1.4 extremadamente luminosa, lo que promete fotos nocturnas de escándalo. Le acompañan un gran angular que sube a los 50 MP y un teleobjetivo periscópico de 50 MP con zoom óptico 5x. Es, sin duda, la cámara más versátil del ecosistema Android.
Por último, la batería se mantiene en los estándares de la industria con 5.000 mAh, pero Samsung por fin ha decidido mejorar la velocidad de carga, alcanzando los 60W. No es una revolución si miramos a China, pero es la carga más rápida jamás vista en un Galaxy.
Viendo que el modelo base cuesta casi 1.000 euros y sigue cargando a 25W, mientras el Ultra se lleva todas las novedades reales, ¿crees que Samsung está empujando a los usuarios a gastar más en el modelo más caro o simplemente han descuidado la gama de entrada?
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