YouTube inicia la emisión de anuncios de 90 segundos obligatorios para los usuarios de Smart TV
8 abril, 2026
Hace apenas un mes, YouTube empezó a meter anuncios de 30 segundos sin opción de saltarlos en televisores. Ya parecía excesivo. Pues resulta que era solo el principio: varios usuarios de Reddit están reportando anuncios de hasta 90 segundos que tampoco se pueden omitir. Un minuto y medio de publicidad obligatoria, sin escapatoria posible, antes o durante el vídeo que querías ver. Lo curioso es que esto ni siquiera cuadra con las propias políticas de YouTube, que hasta ahora ponían en 30 segundos el techo para anuncios no saltables en TV.
De momento, el cambio parece limitarse a quienes ven YouTube en el televisor —en móvil y escritorio, de momento, nada—. La lógica no es difícil de entender: las sesiones en TV son más largas, la atención es diferente, y eso hace que los anuncios valgan más para los anunciantes. Google lleva tiempo intentando que YouTube compita con la televisión tradicional, y está claro que eso tiene consecuencias para los que no pagan.
Una escalada que no da señales de parar

No está del todo claro si esto es un test controlado o algo que se ha colado sin querer, porque Google no ha dicho nada al respecto. Pero la tendencia es evidente. Llevamos meses viendo cómo la plataforma va apretando las tuercas publicitarias poco a poco: anuncios al pausar vídeos en Smart TV, luego los 30 segundos obligatorios, y ahora esto.
El historial reciente de YouTube con la publicidad no es precisamente tranquilizador. Anuncios mostrados por error a usuarios de Premium —que pagan para no verlos—, una guerra cada vez más agresiva contra los adblockers, reportes de anuncios de horas que resultaron ser fallos técnicos… La dirección no cambia: más anuncios, más largos, más difíciles de esquivar. La salida oficial sigue siendo YouTube Premium, a 13,99 €/mes, o el reciente Premium Lite a 7,99 €, que quita los anuncios excepto en vídeos musicales.
Pensar que todo esto se va a quedar solo en el televisor sería muy optimista. Si el experimento funciona y genera ingresos, el salto a móvil y tablet es cuestión de tiempo. La pregunta real es hasta dónde estás dispuesto a aguantar antes de pagar, o antes de buscar otra opción.