13 enero, 2026
Parece que Google ha decidido jugar sobre seguro con su próxima apuesta para la gama media. Las filtraciones más recientes sobre el Google Pixel 10a no dejan mucho a la imaginación, revelando un dispositivo que, en esencia, podría considerarse un gemelo del actual Pixel 9a. Según los renders y especificaciones que han salido a la luz, el gigante de Mountain View mantendría una línea continuista, conservando el diseño plano y el módulo de cámaras en forma de píldora que ya conocemos, sin esa barra de cámara que fue icónica en generaciones anteriores.
A nivel interno, todo apunta a que el corazón de este terminal seguirá siendo el Tensor G4, el mismo chip que da vida al Pixel 9a, aunque se rumorea que podría llegar con una versión ligeramente «vitaminada» o con mayores frecuencias de reloj. Esto descartaría el salto al esperado Tensor G5 de los Pixel 10 Series (fabricado por TSMC), probablemente para mantener los costes a raya. La pantalla también repetiría fórmula: un panel pOLED de 6.3 pulgadas con resolución FHD+ y una tasa de refresco que oscilaría entre los 60 y 120 Hz, sin llegar a la tecnología LTPO de sus hermanos mayores.
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Si eres de los que miran con lupa las especificaciones, notarás que las cifras te suenan familiares. Se espera que el Pixel 10a llegue con 8 GB de RAM y un almacenamiento base de 128 GB, sin posibilidad de ampliación mediante microSD, algo ya estándar en la marca. Donde sí podríamos ver una ligera mejora, aunque sea mínima, es en la autonomía. Los rumores sugieren una batería de 5.100 mAh, una capacidad generosa que, combinada con la eficiencia de Android 16, debería garantizarte llegar al final del día sin sufrimiento. La carga rápida, eso sí, se mantendría en unos modestos 23W por cable.
En el apartado fotográfico, Google parece aplicar la máxima de «si funciona, no lo toques». Encontraremos la misma configuración de doble cámara trasera: un sensor principal de 48 megapíxeles y un gran angular de 13 megapíxeles. La cámara frontal para selfies se quedaría también en 13 megapíxeles. Aunque el hardware sea idéntico, la verdadera magia de los Pixel reside en su procesado, por lo que es probable que veamos nuevas funciones de IA o mejoras en el algoritmo de fotografía computacional para justificar el nuevo modelo.
Lo más sorprendente de las últimas filtraciones no es el hardware, sino el calendario. Aunque habitualmente esperamos estos lanzamientos para la primavera (hacia mayo, coincidiendo con el Google I/O), nuevas informaciones apuntan a una posible llegada en mediados de febrero de 2026. Esto sería un movimiento estratégico agresivo para competir antes de tiempo en el mercado de la gama media.
Además, para aquellos que buscan diferenciarse, se ha filtrado la existencia de un nuevo color llamado «Berry», un tono rojizo que acompañaría a los clásicos Obsidiana, Porcelana y otros tonos pastel. El precio se mantendría estable alrededor de los 499 dólares, lo cual sigue siendo competitivo, pero quizás difícil de justificar si tienes un Pixel 9a en buen estado.
Viendo que las diferencias técnicas son tan sutiles respecto al modelo anterior, ¿crees que el nuevo color y las posibles funciones exclusivas de software son suficientes para que te plantees renovar tu móvil este año?
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