7 enero, 2026

Vivimos en una época donde nuestros datos son la moneda de cambio, pero el fabricante suizo Punkt quiere romper esa dinámica con su modelo MC02. Este dispositivo no llega al mercado para presumir de benchmarks ni para competir con los buques insignia en rendimiento gaming; su misión es mucho más específica y necesaria: ofrecerte soberanía digital. Funciona bajo AphyOS, un sistema operativo basado en Android (AOSP) pero completamente «desgoogleado», diseñado para que seas tú quien decida qué información compartes y con quién.
La propuesta de software es lo que realmente diferencia a este terminal. El sistema organiza tu vida digital en espacios compartimentados: una zona segura para tus datos críticos (correo, agenda, contactos) y un entorno aislado (sandbox) donde puedes instalar cualquier app de la Google Play Store sin que estas tengan acceso libre al resto de tu teléfono. Es una solución ingeniosa para quienes buscan la tranquilidad mental de un «teléfono tonto» (dumbphone) pero necesitan las funcionalidades modernas de un smartphone, como WhatsApp o Mapas, sin ser rastreados constantemente.

Entrando en el terreno del hardware, hay que ser claros: el Punkt MC02 monta componentes de gama media de hace un par de años. Su cerebro es el MediaTek Dimensity 7300, un chip de 6 nanómetros fiable pero modesto. La pantalla es un panel OLED de 6,67 pulgadas con resolución Full HD+ (2400 x 1080), que se queda en una tasa de refresco de 120 Hz.
Donde el MC02 saca pecho es en su autonomía. Integra una batería de 5.200 mAh, una cifra superior a la media que, combinada con la ausencia de servicios de Google drenando energía en segundo plano, promete una duración excelente. El apartado fotográfico es funcional sin alardes: triple cámara trasera con sensor principal de 64 MP, gran angular de 8 MP y macro de 2 MP, junto a una frontal de 32 MP.

La privacidad, en este caso, tiene un precio tangible. El Punkt MC02 se vende por 699 dólares, una cifra elevada si solo miramos su ficha técnica, pero que paga el desarrollo de su ecosistema de software independiente. Además, para mantener la infraestructura segura de AphyOS (que incluye VPN, correo cifrado y nube en Suiza), el teléfono requiere una suscripción. El primer año es gratuito con la compra, pero después tendrás que abonar una cuota mensual de unos 10 dólares para mantener activos estos servicios premium de privacidad.
Es una apuesta arriesgada: pagar más por un hardware más sencillo a cambio de garantizar que no eres el producto.
Viendo que el hardware es modesto para su precio, ¿crees que la privacidad absoluta justifica pagar casi 700 euros y una cuota mensual?
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