16 diciembre, 2025

Era un secreto a voces, pero por fin es oficial. Aprovechando la celebración de su 12º aniversario, OnePlus ha decidido dar un golpe sobre la mesa y confirmar lo que muchos esperábamos: el nacimiento de la línea Turbo. No estamos hablando simplemente de una versión vitaminada de sus teléfonos actuales, sino de una nueva familia de dispositivos diseñada desde cero con una única obsesión en mente: el rendimiento extremo y la autonomía.
Li Jie, ejecutivo de la marca, ha sido el encargado de soltar la bomba. Ha dejado claro que estos terminales no vienen a jugar a ser equilibrados; vienen a ofrecer «un rendimiento aterradoramente fuerte». La estrategia parece clara: separarse de la serie numérica (como el actual OnePlus 15) y de la gama R para atacar directamente al nicho de usuarios que viven pegados a sus juegos favoritos y que demandan una potencia sostenida sin caídas de frames.

Lo que más ha llamado la atención de esta confirmación no es solo el nombre, sino las cifras que se están barajando. Si los rumores y las primeras pistas son ciertos, la línea Turbo montará baterías que rompen con todo lo establecido en la gama alta tradicional, oscilando entre los 8.000 y 9.000 mAh. Imagina poder jugar durante horas a títulos exigentes sin tener que buscar el cargador a media tarde; ese es el sueño que OnePlus quiere vender aquí.
Para mover todo esto, se espera que la compañía no escatime en silicio. Todo apunta a que veremos versiones optimizadas de los últimos procesadores, muy probablemente el Snapdragon 8 Gen 5 o una variante de MediaTek de gama alta, acompañados de sistemas de refrigeración mucho más agresivos que los de un móvil convencional. Además, las pantallas no se quedarán atrás: paneles OLED planos con una resolución 1.5K y una tasa de refresco de 165 Hz parecen ser el estándar elegido para garantizar la máxima fluidez en cada partida.

Esta jugada de OnePlus es muy inteligente, pero también arriesgada. Al crear la línea Turbo, la marca entra en guerra directa con titanes del sector gaming como RedMagic o los POCO más potentes. Sin embargo, para mantener un precio competitivo con semejante hardware, algo tiene que ceder. Y aquí es donde entra el sacrificio lógico: el apartado fotográfico.
Es muy probable que no veamos las colaboraciones con Hasselblad ni sensores de una pulgada en esta familia Turbo. La idea es ofrecer un motor de Ferrari en un chasis funcional, prescindiendo de lujos innecesarios para el gamer puro. Si lo tuyo es la fotografía, tendrás el OnePlus 15; pero si lo tuyo es reventar récords en el Call of Duty o Genshin Impact, el Turbo será tu nueva arma. Se espera que los primeros modelos lleguen a China a principios de 2026, para luego dar el salto global.
¿Estarías dispuesto a sacrificar la calidad de las cámaras de tu móvil a cambio de tener una batería de 9.000 mAh y el máximo rendimiento en juegos?
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