Cómo mejorar el rendimiento de tu smartphone: 7 trucos definitivos

Jesus Gonzalez - Redactor de Pro Android

Jesús González

21 febrero, 2026

Cómo mejorar el rendimiento de tu smartphone: 7 trucos definitivos

Todos hemos pasado por esa frustrante situación: necesitas abrir la cámara rápido para capturar un momento irrepetible, enviar un mensaje urgente o simplemente consultar un mapa, pero tu teléfono decide tomarse su tiempo. La pantalla se congela, las aplicaciones tardan una eternidad en cargar y sientes la tentación de lanzar el dispositivo por la ventana. Antes de que entres en pánico o empieces a mirar precios de teléfonos nuevos, respira profundo.

La lentitud en los smartphones, ya sean Android o iOS, es un síntoma natural del uso diario. Con el tiempo, acumulamos archivos, actualizaciones pendientes y procesos invisibles que agotan los recursos del sistema. Afortunadamente, no necesitas ser un ingeniero informático para solucionar esto. A continuación, te presento siete trucos sencillos, universales y sumamente efectivos para devolverle a tu móvil la fluidez del primer día.

1. El poder del reinicio: tu primera línea de defensa

Puede sonar a cliché de soporte técnico, pero apagar y volver a encender el dispositivo es el truco más subestimado y efectivo que existe. Imagina que tu cerebro ha estado trabajando sin parar durante semanas, resolviendo problemas matemáticos sin dormir; eventualmente, colapsaría. A tu teléfono le pasa exactamente lo mismo.

Al reiniciar el equipo, estás cerrando de tajo todos los procesos en segundo plano, liberando la memoria RAM y deteniendo aplicaciones que podrían haberse quedado «trabadas» consumiendo recursos en silencio.

Cómo hacerlo: En la mayoría de los Android, basta con mantener presionado el botón de encendido durante unos segundos y seleccionar «Reiniciar». Si tienes un iPhone moderno, presiona el botón lateral junto con el de subir volumen hasta que aparezca el control deslizante para apagar, espera unos segundos y vuelve a encenderlo. Haz de esto un hábito: reiniciar tu teléfono al menos una vez por semana hará maravillas por su rendimiento.

2. Libera espacio: dale oxígeno a tu almacenamiento

¿Sabías que un teléfono necesita espacio libre simplemente para pensar? Así como es difícil moverte en una habitación repleta de cajas, el sistema operativo de tu celular sufre graves tropiezos cuando el almacenamiento está al límite. Como regla general, tu dispositivo siempre debería tener al menos un 10% (idealmente un 20%) de su capacidad total libre para gestionar archivos temporales y actualizaciones.

Cuando la memoria se llena, cada acción básica, como abrir el teclado o cargar una foto, se vuelve un suplicio.

Pasos prácticos: Dedica unos minutos a hacer limpieza general. Elimina esos videos pesados de WhatsApp que te enviaron hace meses y que no volverás a ver. Desinstala los juegos que ya terminaste. Tanto iOS como Android cuentan con gestores de almacenamiento integrados en sus ajustes que te muestran exactamente qué archivos están acaparando el espacio. Pasa tus fotos a la nube (como Google Photos o iCloud) y borra las copias locales. Notarás la diferencia de velocidad casi de inmediato.

3. Mantén el sistema y las apps siempre actualizados

Existe un mito muy extendido que asegura que actualizar el teléfono lo vuelve más lento para obligarte a comprar uno nuevo. Salvo en casos muy específicos de dispositivos extremadamente antiguos, esto es falso. Las actualizaciones del sistema operativo y de las aplicaciones son vitales porque incluyen parches de seguridad, corrección de errores (bugs) y, lo más importante, optimizaciones de rendimiento.

Los desarrolladores trabajan constantemente para hacer que su software consuma menos batería y memoria. Si tienes una versión vieja de una app o de tu sistema, podrías estar sufriendo fallos de rendimiento que ya fueron solucionados hace meses.

Qué debes hacer: Ve a la configuración de tu teléfono, busca el apartado de «Sistema» o «General» y verifica si hay alguna «Actualización de software» pendiente. Del mismo modo, entra a tu tienda de aplicaciones (App Store o Google Play Store) y asegúrate de actualizar todas tus apps.

4. Controla y cierra las aplicaciones rebeldes

Hoy en día, los teléfonos son excelentes gestionando la multitarea, pero todo tiene un límite. Si eres de las personas que abre el navegador, las redes sociales, un juego pesado, la app del banco y el reproductor de música, y luego simplemente regresas a la pantalla de inicio sin cerrar nada, estás ahogando los recursos de tu equipo.

Algunas aplicaciones están mal optimizadas y siguen consumiendo capacidad de procesamiento y memoria RAM incluso cuando no las estás viendo en pantalla.

Cómo solucionarlo: Abre el menú de aplicaciones recientes (deslizando desde abajo hacia arriba en la pantalla o tocando el botón de navegación correspondiente) y desliza hacia afuera aquellas que ya no estés utilizando. En Android, si notas que una app específica siempre pone lento tu celular, puedes ir a Configuración > Aplicaciones, seleccionarla y pulsar en «Forzar detención».

5. Cuidado con el «Modo ahorro de batería»

El modo de ahorro de energía es un salvavidas cuando estás al 10% de batería y necesitas llegar a casa. Sin embargo, muchos usuarios lo dejan activado permanentemente sin conocer sus consecuencias.

Para lograr que la batería dure más, este modo «estrangula» literalmente las capacidades de tu teléfono. Reduce drásticamente la velocidad del procesador, detiene las sincronizaciones en segundo plano y disminuye la tasa de refresco de la pantalla. En resumen: sacrifica la velocidad y la fluidez a cambio de unas horas extra de autonomía.

El truco: Si notas que tu celular va a tirones y tienes suficiente batería, revisa si este modo está encendido. En Android suele estar en el panel de notificaciones rápido, y en iOS dentro de Configuración > Batería. Desactívalo cuando necesites que el teléfono funcione a su máxima capacidad.

6. Vacía la memoria caché acumulada

A medida que usas aplicaciones como Instagram, TikTok, Facebook o tu navegador web, estas guardan pequeños archivos temporales (imágenes, scripts, perfiles) para cargar más rápido la próxima vez que entres. Esto se conoce como memoria caché. El problema surge cuando, después de meses de uso, esta caché acumula varios gigabytes de información obsoleta que termina ralentizando la lectura del disco interno.

Limpiar la caché no borrará tus contraseñas, fotos ni conversaciones, simplemente eliminará esos archivos residuales innecesarios.

Cómo limpiarla: En Android, el proceso es muy directo: ve a Configuración > Aplicaciones, elige las que más usas (sobre todo las redes sociales), toca en «Almacenamiento» y luego selecciona «Borrar caché». En el caso de los iPhone, el sistema gestiona la caché de forma un poco más cerrada, pero puedes lograr el mismo efecto desinstalando la aplicación pesada y volviéndola a descargar desde la App Store; entrará completamente limpia.

7. Apuesta por versiones «Lite» o reduce las animaciones

Si después de aplicar todos los pasos anteriores tu teléfono sigue sin dar la talla, es probable que su hardware ya esté un poco justo para las exigencias de las aplicaciones modernas. Pero aún hay un as bajo la manga.

En primer lugar, puedes reemplazar las aplicaciones más pesadas por sus versiones «Lite». Facebook Lite, TikTok Lite, o Google Go son versiones oficiales diseñadas específicamente para consumir una fracción mínima de memoria y datos. Son visualmente más sencillas, pero cumplen la misma función y le quitarán un peso enorme a tu procesador.

En segundo lugar, puedes engañar al ojo y al procesador reduciendo las animaciones del sistema. Cada vez que abres una app o cambias de pantalla, el sistema reproduce una animación fluida que requiere potencia gráfica.

Cómo desactivarlas: En iOS, ve a Configuración > Accesibilidad > Movimiento, y activa «Reducir movimiento». En Android, debes activar primero las «Opciones de desarrollador» (tocando 7 veces el ‘Número de compilación’ en la información del teléfono) y luego buscar las escalas de animación de ventana, transición y duración, reduciéndolas de 1x a 0.5x o desactivándolas por completo. Notarás que el teléfono reacciona de forma casi instantánea a tus toques.

Darle un respiro a tu smartphone no requiere de magia ni de visitas costosas al servicio técnico. Con un poco de mantenimiento rutinario, sentido común y aplicando estos siete trucos, podrás extender la vida útil de tu dispositivo y recuperar esa velocidad que creías perdida. También si quieres seguir profundizando en este tema y descubrir más configuraciones específicas que puedes aplicar hoy mismo, te recomiendo echar un vistazo a este artículo donde se detallan más opciones para exprimir tu autonomía.

Sobre este autor

Jesus Gonzalez - Redactor de Pro Android
Jesús González

1272 artículos publicados en ProAndroid desde 2020.

Periodista experto en tecnología y especializado en móviles Android y telefonía, desde pequeño vive por y para los gadgets, le encanta estar a la última y es redactor sobre tecnología desde 2018. Amante de los smartphones, tablets, smartwatches y todo lo que tenga una pantalla. Ha probado más de 100 móviles de distintas marcas, y es capaz de encontrar los detalles más importantes. Síguelo en X.

Comunidad Android

¿Preparado para unirte?