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Nadie mejor que Google sabe lo importante que es llegar a todos los nichos de mercado. Y no sólo eso, sino haciéndolo de una manera efectiva que ayude a mejorar, más aún, la identidad de la marca en este aspecto. Google sabe que hay que cuidar la experiencia usuario no sólo en la gama alta, sino también en la gama de entrada. Y con esa mentalidad, junto a la ambición de estar presente en todos los mercados, es como nació Android One.

Google quiere llevar su sistema operativo móvil a todos los rincones del mundo, por ello lanzó este proyecto de dispositivos móviles de bajo coste para focalizarlos en países emergentes, como puede ser la India: principal objetivo de Google con el lanzamiento de Android One. Sin embargo, Google nos has sorprendido esta semana dando el salto de Android One al mercado europeo. Smartphones básicos para todos, con una experiencia óptima gracias a Android Puro y precios de bajo coste. Sin embargo, llega a Europa con un sabor agridulce. Ahora explicamos por qué.

Esta semana Amazon Reino Unido ha puesto a la venta uno de los terminales que conforman la gama Android One, como es el Karbon Sparkle V. Un terminal de 4,5 pulgadas con una resolución de 854 x 480 píxeles, un procesador Mediatek a 1,3 GHz, una batería de 1700 mAh, 1 GB de memoria RAM, cámaras delantera y trasera de 2 y 5 megapíxeles, respectivamente, y un almacenamiento interno de 4 GB con ranura para microSD.

Un terminal básico muy centrado en un determinado segmento de usuarios que solo quieren el móvil para funciones básicas propias del 2014: redes sociales, WhatsApp, llamadas y algo de multimedia. Y como terminal básico que es, su precio también debería ser bajo; que es, básicamente, el espíritu que envuelve a Android One. Pues a Europa ha llegado, pero no con esa intención.

Amazon UK lo ha puesto a la venta con un precio de 130 libras, lo que vienen a ser unos 165 euros. Un precio desorbitado teniendo en cuenta las características del terminal. Por ese precio, es indudable que podemos acceder a un terminal de gama media, con un amplio abanico dónde elegir. Desde el archiconocido Motorola Moto G, con un precio menor y unas características superiores, hasta uno de la marca española bq, desde el bq Aquaris E4 hasta el E5, que por precio no se aleja mucho.

Es cierto que con Android One tenemos soporte directo de Google, así como experiencia pura con Android. Pero los ejemplos que hemos dado la experiencia usuario es similar —tanto el bq como Motorola tienen Android Puro, salvo algunas pequeñas modificaciones—, y en el caso del Moto G tendremos actualizaciones casi instantáneas. 

Una decisión un tanto arriesgada teniendo en cuenta la competencia directa que tendrá Android One con ese rango de precios tan elevados. El tiempo nos dirá si Android One deberá irse por donde ha venido, o el mercado le obligará a ir reduciendo el precio drásticamente.

¿Qué opinas de la llegada de Android One a Europa? Y lo más importante ¿qué opinas de su precio?